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Prevenir mejor que lamentar

Si bien no todas las amenazas naturales generan consecuencias devastadoras, una combinación de factores naturales, culturales, sociales y políticos contribuyen a que se originen desastres. Durante los últimos 20 años, más de 1,35 millones de personas han perdido la vida como resultado de la vulnerabilidad y la exposición a amenazas naturales, en especial mujeres y niñas. Además, más de 4000 millones de personas han tenido que desplazarse y se han quedado sin hogar, o han resultado heridas, lesionadas, o han tenido que recurrir a algún tipo de ayuda de emergencia. La mayoría de muertes a causa de desastres naturales se deben a eventos meteorológicos en especial, inundaciones, tormentas y olas de calor, y han duplicando sus cifras durante los últimos 40 años. Otra parte importante se da por eventos geofísicos extremos, en especial terremotos, pero también tsunamis y erupciones volcánicas.

Los desastres naturales son inevitables, pero los daños que estos causan pueden minimizarse; en cambio, la vulnerabilidad social, económica y ambiental pueden exacerbarlos. En cualquier caso, nadie está a a salvo de ser víctima de una catástrofe natural. Por lo tanto, la reducción del riesgo de desastres concierne a todo el mundo, desde los campesinos hasta los jefes de estado, desde los banqueros hasta los abogados, desde los meteorólogos hasta los jefes de medios de comunicación.

Por ese motivo, el Día Internacional para la Reducción de Desastres se estableció con el propósito de concienciar a los gobiernos y a las personas para que tomen medidas encaminadas a minimizar estos riesgos, como su prevención y mitigación, e incluyan actividades de preparación.

Hogar, seguro hogar: reducción de la exposición, reducción del desplazamiento

La campaña de 2017 para este día busca sensibilizar a la opinión pública mundial sobre una serie de acciones, políticas y prácticas que se han aplicado con éxito para reducir la exposición a los desastres en distintas comunidades, y con las que se ha contribuido a salvar hogares y medios de vida. Esto representa un gran desafío, que solo se puede superar a través de la coordinación, la cooperación y la colaboración entre los diversos grupos implicados.

La Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 13 de octubre como Día Internacional para la Reducción de los Desastres (DIRD), con el fin de promover una “cultura global de reducción de desastres”, que incluya su “prevención, mitigación y adaptación”.

Por 25 años, esta fecha ha sido el mayor evento de conciencia global para reconocer el progreso y alentar esfuerzos adicionales en construir comunidades y naciones resilientes.
En el 2016, por parte de la Secretaria General de las Naciones Unidas se dio el lanzamiento de “La campaña Sendai 7” para promover cada una de las siete metas propuestas en el Marco de Sendai 2015-2030 durante siete años. Este año la meta está focalizada en prevención, protección y reducción del número de personas afectadas por los desastres, es por esto que en el 2017 el DIRD tendrá como eslogan: “Home Safe Home” (“Hogar Seguro Hogar“), después de un año en el que 24.2 millones de nuevos desplazamientos por desastres fueron registrados por el Centro de Supervisión de Desplazamientos Internos (IDMC).

El DIRD es un día para celebrar la forma en que las personas y comunidades están contribuyendo de manera individual y colectiva en la implementación del Marco de Sendai con el fin de reducir la exposición y el desplazamiento, apoyando el empoderamiento y liderazgo de las mujeres, la salud y los recursos económicos de las familias en riesgos. Así mismo, esta es la oportunidad para instar a todos los ciudadanos y gobiernos a que formen parte de los esfuerzos dirigidos a reducir el número de personas afectadas por desastres, aumentando la conciencia global acerca de acciones efectivas, políticas y prácticas adoptadas para reducir la exposición a los desastres.

La implementación del Marco de Sendai refuerza la dedicación y compromiso para alcanzar la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible y el Acuerdo de París 2015 sobre cambio climático.