La seguridad y la salud en el trabajo son derechos fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT); es decir, es un piso mínimo que deberían tener las personas trabajadoras, pero ya sea por accidentes o enfermedades laborales, hay empleados que carecen de esta protección.

Cada 28 de abril se conmemora el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, una fecha que se celebró por primera vez en 2003 y que tiene como objetivo promover la prevención de los accidentes y enfermedades laborales.

En el caso de México, los últimos datos disponibles del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) indican que cada día se reportan casi 1,000 accidentes laborales, la mayoría de estos casos se presentan en actividades que podrían considerarse de bajo riesgo por las condiciones en las que se desarrollan.

De acuerdo con las estadísticas del IMSS, éstas son las actividades con más accidentes de trabajo:

  1. Trabajadores en actividades elementales o de apoyo (24,178)
  2. Empleados de venta, despachadores y dependientes en comercio (16,669)
  3. Trabajadores en control de almacén y bodega (14,638)
  4. Barrenderos y trabajadores de limpieza, con excepción de hoteles y restaurantes (12,729)
  5. Demostradores y promotores (12,456)
  6. Cocineros (11,720)
  7. Choferes vendedores (9,793)
  8. Cargadores (8,773)
  9. Conductores de camiones, camionetas y automóviles de carga (8,670)
  10. Trabajadores de apoyo en la industria no clasificados (7,835)

El hecho de que actividades comerciales o de promoción de productos y servicios se encuentren entre los empleos con más siniestralidad, es indicio de una baja cultura de prevención en entornos laborales donde se asume que las tareas no ponen en riesgo a las personas.

Para Eloisa Añorve, socia fundadora y directora de Capacitación y Adiestramiento de la firma Servicios de Ingeniería en Seguridad e Higiene (Servinse), esto se relaciona con el “desorden” que puede presentarse en los entornos laborales al no tratarse de actividades percibidas como peligrosas.

“En accidentes de trabajo no se necesita que sean grandes empresas con altos riesgos, puede pasar en negocios pequeños porque no se destinan los recursos necesarios para capacitar o crear instalaciones seguras”, señala la especialista.

La baja cultura de prevención en las empresas se refleja también en las principales causas de accidentes de trabajo. De acuerdo con las cifras del IMSS, en el 85% de los accidentes laborales hubo un acto inseguro por parte del trabajador; por ejemplo la adopción de posiciones peligrosas, uso inapropiado de las manos, fallas al asegurar el equipo, operar a velocidad insegura, no usar el equipo de protección o hacerlo de manera inapropiada.

En ese sentido, una encuesta de OCC evidencia que el 40% de los trabajadores no cuenta o desconoce el protocolo de seguridad en su empresa. Sólo un 32% de los encuestados asegura que su empleador le proporciona la información necesaria para prevenir riesgos.

A los accidentes de trabajo, también se suman las enfermedades ocupacionales, en un año se reportaron más de 15,000 padecimientos laborales (sin contar el Covid-19 y sus distorsiones en las cifras), los trastornos músculo-esqueléticos concentran al menos cuatro de cada 10 casos y ya son una de las principales enfermedades de trabajo, según los registros del IMSS.

“cada año, numerosos trabajadores de todo el mundo siguen perdiendo la vida a causa de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales. Millones más sufren lesiones debilitantes o padecen enfermedades crónicas devastadoras que afectan a su calidad de vida y a su seguridad económica”, señala la Organización Internacional del Trabajo.

Tanto los accidentes como las enfermedades de trabajo merman la salud de las personas, pero también impactan negativamente la productividad de las empresas y representan un costo para la seguridad social.

Por ejemplo, en el 2020 las personas trabajadoras que tuvieron una incapacidad temporal para el trabajo (ITT) se ausentaron en promedio 31 días en el año. Las ausencias por riesgos laborales representaron erogaciones por 3,285 millones de pesos para el Instituto Mexicano del Seguro Social.

Aunque México ha tenido avances en política pública y regulaciones relacionadas con la salud laboral, el IMSS reconoce que en dos décadas el ausentismo laboral derivado de las enfermedades y accidentes de trabajo no ha se ha reducido considerablemente.

El impacto de las largas jornadas

Pero en el entorno actual la seguridad y salud en el trabajo no puede acotarse sólo al aspecto físico y los procesos industriales, hay otros aspectos asociados al entorno laboral que también representan riesgos ocupacionales como las jornadas de trabajo extensas o las cargas laborales que exceden la capacidad de las personas.

La OIT advierte que un 39.2% de las muertes en el mundo por factores ocupacionales están relacionadas con jornadas laborales extensas. Esto debido a su vínculo con cardiopatías y accidentes cardiovasculares.

Las jornadas laborales se han convertido en el principal riesgo de trabajo para las personas, superando factores como la exposición a aire contaminado y gases o las lesiones ocupacionales.

“El establecimiento de condiciones de trabajo más seguras para los trabajadores de todo el mundo debe considerarse una prioridad para los gobiernos y los interlocutores sociales, con el fin de proteger a los trabajadores de hoy y del futuro”, indica la OIT.

Artículo extraído de: https://www.eleconomista.com.mx

Escrito por: Gerardo Hernández

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Ilustración / fotografía: Mohamed Hassan PIXABAY