La violencia constituye un factor de riesgo en el ámbito laboral general, sobre todo para tu Pyme, ya que favorece la aparición de enfermedades profesionales.

“Caserito”, que bueno tenerlo de nuevo por estos “lares”. ¿Se acuerda que el mes pasado hablamos de riesgos psicosociales en la pega y sus respectivas normas? Bueno, resulta que aún quedan detalles para “sacarles brillo”. En esta oportunidad hablaremos de violencia laboral.

Tal cual lo estás pensando, no faltan esos “compadres y comadres” que se ponen “chúcaros” en la pega, desencadenando efectos negativos para ellos y el resto. De hecho, la violencia constituye un factor de riesgo en el ámbito laboral general, sobre todo para tu Pyme, ya que favorece la aparición de enfermedades profesionales.

Pero, ¿qué significa esta acción específicamente en un contexto laboral? Como diría “Véliz Meza” responde “al conjunto de comportamientos o prácticas inaceptables, ya sea puntuales o repetidas, que puedan, o derechamente, causen daños físicos, psicológicos, sociales o económicos, incluyendo la violencia y acoso por razón de género”.

Los tipos de violencia se dividen en tres:

  • Externa de Tipo 1, en la cual no existe una relación sino más bien ocurre en ocasión del trabajo (asalto o robo).
  • Externa de tipo 2, para una relación laboral de servicio como la interacción usuario-cliente.
  • Interna de Tipo 3, cuyo nexo posee implicación laboral y se hostiga, entre uno o varios, a una persona de la organización independiente si la relación es vertical u horizontal.

Al respecto, el psicólogo especialista en Seguridad y Salud Laboral de Mutual de Seguridad, Agustín Orozco, señaló que el acoso laboral, sexual, la discriminación laboral y el menoscabo por teletrabajo o trabajo a distancia, son las principales manifestaciones asociadas al riesgo psicosocial de la violencia laboral, que incluso, se han incluido en la legislación de nuestro país durante los últimos años.

¿Cómo puedo prevenir la violencia en mi pyme?

En primer lugar, como “Boss” de la organización debes dártelas de “Detective Conan” y analizar los distintos factores de riesgo que puedan existir. Entre los más asociados a la violencia laboral se encuentran: los estilos de liderazgo, la claridad en la definición de las funciones, el diseño y control de las tareas, el entorno de trabajo, las exigencias físicas y mentales, además de la justicia organizacional, ligada a las políticas y procedimientos del lugar.

Después de “cachar el mote” e identificar los riesgos, idealmente antes que quede la “tole tole”, tenemos “tres patitas” de acción. La estrategia primaria es transformar el contexto a nivel individual grupal y organizacional, mejorando las condiciones que originan la violencia laboral o protegiendo a quienes se ven afectados. En segundo lugar, invertir o retardar el avance del daño. Y la tercera opción, expresada cuando ya ocurrió el daño, tiene como objetivo tratar los malestares de salud presentes directamente con las víctimas o responsables.

Las Normas Oficiales Mexicanas establecidas por la STPS determinan las condiciones para crear entornos laborales seguros y saludables. Si eres dueño de una empresa y/o negocio, es importante que las conozcas para operar correctamente bajo el marco normativo, al igual que para garantizar el bienestar físico y moral de tus trabajadores. Conoce las Normas Oficiales Mexicanas esenciales para la operación adecuada de tu empresa o negocio.

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Artículo extraído de: https://comerciante.lacuarta.com

Escrito por: La Cuarta Comerciante

Enlace del artículo original: https://tinyurl.com/y6dub6kc

Ilustración: RobbyFo / PIXABAY